Hola, soy la mamá de Javier y al igual que los padres de Gonzalo e Iker, mi hijo en septiembre comienza el colegio pero no por eso no me indigna que para los pocos recursos con los que se cuenta en el barrio se pretenda cerrar uno tan necesario a la ligera.
Yo contaba con llevar a Javier hasta el 14 de agosto y me imagino que muchos otros padres les ocurrirá lo mismo. No se está teniendo en cuenta para nada a los grandes afectados, los niños y us familias.
Cuando buscamos una escuela infantil para Javier, dimos muchas vueltas, y elegimos esta porque nos pareció que era la que mejores instalaciones tenía (gracioso que sea eso lo que achacan para cerrarla) y con un proyecto pedagógico consistente (lo cual no están valorando para nada en esta loca decisión).
Si la administración quiere puede buscar soluciones y en vez dar una respuesta cerrada con tan breve espacio de tiempo de reacción. No hay que olvidar que además están los puestos de trabajo de varias personas y la realidad de que en el barrio faltan plazas de educación infantil.
Espero que por una vez se nos escuche y respondan con acciones.
Mónica Díez